domingo, 31 de julio de 2011

Por el Pacifico, que no es tan pacifico.

Los largos días de lluvia en el DF, nos hicieron tomar la decisión de volver a rodar, esta vez ¡rumbo al Pacifico!

Los problemas de motor no nos pudieron parar y llegamos primero a Acapulco, donde no paramos y seguimos hacia la playa de Barra Vieja. La lluvia continuó sin descanso, pero la luz la trajeron la sonrisa de Pedro, El Rudo y de las demás personas que encontramos en esa playa.














Seguimos para la laguna de Chacahua, una grande casa, un lugar de abundancia, donde existe una sola grande despensa (el mar), la playa es una gran terraza familiar y no existe lo mío y lo tuyo, sino existe lo común. El tío Perico nos ofreció su casa, con tal de no estar solo (su familia estaba de vacaciones) donde cocinamos camarones, cantamos y reímos todas las noches. Ahí nos cruzamos con Catalina, una mujer mágica, una bruja y poeta. 
No pudimos actuar pero sí pudimos dar pequeños talleres de reciclaje, con gran acogida de parte de la comunidad. 

Otra vez hacia el sur, llegamos a ¡Puerto Escondido! Olas y cielo, sol y lluvia, desde nuestra casita frente al mar pudimos ver todos los tonos de azul, del verde y celebrar con una súper comunidad argentina el ¡cumpleaños de Ana!!!
Felicidades Ana, que sigas teniendo una vida llena de emociones y encuentros!!!

Faltan pocos días para la partida de La Negra, llegamos a Mazunte, otra bellísima playa del Pacifico, donde nos esperan días muy intensos. 

En la noche, en la playa, acabamos de conocer a Woody y Tulio, brillantes amigos mexicanos, músico el primero y biólogo el segundo, cuando llega la policía y con mucha violencia y sin ninguna razón se lleva a Tulio. Tras pagar una coima lo dejan libre, sin embargo quedamos sin palabras frente a la arbitrariedad y violencia de la policía. Llegamos así a la playa de Zipolite donde compartimos buenísima energía, sueños, yoga, baile (en fin amistad) con Woody, Tulio, Rodrigo y Melosa, una encantadora chica de Hawaii. 

Y en una de estas noches de gran buena vibra, nos sorprende un robo. Se llevan las bicicletas y la cámara de foto de Massi y Nico, el Ipod de Rodrigo, la mochila de la Negra. Otra vez, nos sentimos impotentes frente a una pequeña injusticia, nos parece que todo el mundo sabe y nadie habla. Decidimos dejar el lugar y volver a Mazunte, donde el día más intenso termina con una fuertísima tormenta de relámpagos y truenos. 

En Mazunte despedimos a la Negra, que deja momentáneamente la Banana para volver a Argentina y a sus personas. ¡Te esperamos Negra, vuelve pronto!

Mazunte, centro mexicano de la tortuga, nos sorprende con más ángeles y trabajo social. 

El Mago, Karina y Omar son nuestros ángeles de las combis. Cada uno está en un largo proyecto de viaje en Volkswagen, estacionamos y compartimos en un campamento con otras 2 combis, llamadas la Maga y a la Generala. Con la ayuda de todos ellos, curamos la Banana! 


Por otro lado, junto con la Oficina Municipal, que tiene un clarísima visión de educación comunitaria a través del arte, organizamos una función de Que onda con la Mama, para la población. 

Hoy a las 5 de la tarde, en la cancha de basket de Mazunte, la compañía de teatro vuelve a funcionar! 
Vamos con todo!!!

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