martes, 31 de julio de 2012

Regresos y regresos.

REPENTINOS CAMBIOS DE PLANES: ¡VAMOS A ESMERALDAS!

Teníamos la maleta lista para sumergirnos en la selva amazónica cuando recibimos una llamada de parte de Mariela, una doctora italiana de la asociación Cecomet, quien nos invitó a participar en una reunión de promotores de salud en Borbón, en la costa norte de Esmeraldas, prácticamente en la dirección opuesta!

En pocos minutos optamos por el cambio de ruta y le dimos con todo hacia la costa!! Y así, mientras Ana viajaba hacia Argentina y nosotros hacia Esmeraldas, yo me encontré reflexionando acerca de los regresos y la variedad de sentimientos que pueden generar. Una noche en Santo Domingo de los Tzachila, en compañía de Byron, un viejo amigo y de su compañera Eva.







UNA HERMOSA FUNCIÓN EN BORBÓN

Despertador al amanecer, expreso en taza pequeña y salimos hacia Borbón. El cielo se aclaraba despacio: el azul oscuro se convirtió en violeta, después en rosa y finalmente en celeste. En la carretera teníamos el océano a la izquierda, la selva tropical a la derecha y nuestra música preferida a todo volumen. 

El Cecomet nos había propuesto hacer una función de teatro en una escuela pública y yo estaba muy emocionada porque iba a ser la primera vez sin Ana.  Más de trescientos niños y niñas nos esperaban excitados en la escuela Niño Jesus y nos recibieron con un aplauso tan fuerte e intenso que pensé que se vendría abajo el techo. La función fue hermosa, los niños estuvieron super enganchados y al final de la función, las maestras animaron un debate sobre el medioambiente. Massi y yo nos abrazamos felices en el baño de la escuela: sí se pudo!!




Una ducha fresca, un almuerzo rápido y de nuevo a trabajar! En la tarde teníamos un curso para los promotores de salud de artesanía con materiales reciclados: la mítica carterita de tetrabrik, aretes de corcholata y ceniceros de lata. El curso fue divertido y las promotoras se fueron contentas con sus aretes puestos y sus carteritas en la mano!




Estábamos bien cocinados por el calor y tantas actividades. No podíamos dar ni un paso más pero estábamos plenamente felices. Hacía mucho que no teníamos funciones en comunidades rurales y nos prometimos seguir trabajando así. Los sueños se mezclaron con los proyectos, la lista de cosas a hacer con las utopías y las absurdidades. Un estado privilegiado nos hacía fluctuar por la vida a gravedad cero.  

LAS COMUNIDADES INDÍGENAS Y AFROECUATORIANAS POR LOS RÌOS 

En el curso de artesanía con materiales reciclados se ofreció la posibilidad de realizar uno de los sueños que tenía guardados hace tiempo: conocer las comunidades indígenas en los ríos del norte de Esmeraldas. Sonia, una de las promotoras, nos invitó a la comunidad Santa María de los Cayapas y así nos montamos a una lancha junto a una decena de indígenas y subimos por el río Cayapa durante un par de horas. 









La comunidad se divide en dos: los afros de un lado, los indígenas Chachi del otro. La iglesia está simbólicamente en el medio. A pesar de casi cien año de convivencia las diferencias siguen bien marcadas: para empezar los Chachis hablan su idioma, el Chapalá, que los negro ni siguiera entienden. Tienen escuelas diferentes y rara vez los niños se mezclan para jugar. Los afros van a misa pero no hacen trabajo comunitario, los chachis hacen trabajo comunitario y no van a misa. Los Chachis construyen con madera y hojas, los afros prefieren el cemento y la lamina de zinc. Los Chachis son reservados y monógamos, los negros más promiscuos y fiesteros. Y así podríamos seguir con la lista de diferencias. 









¿EL SACRIFICIO DE ALGUNOS PARA EL BIENESTAR DE OTROS?

Pero los indígenas chachis y los afrodecendientes tienen algo en común: la minería de oro está matando su río, que es su única fuente de agua, comida y transporte. En el río jugaban los niños, pescaban los hombres, lavaban las mujeres. Ahora el agua y el pescado están llenos de metales pesados. El debate sobre la minería está bastante caliente en Ecuador: Correa ha dicho que se va a hacer... y punto! Los ecuatorianos y ecuatorianas están bastante divididos: muchos están en contra de un desarrollo extractivo pero otros hablan del necesario sacrificio de algunos para el bienestar social de otros... ¿Esta no es la misma lógica de siempre? Además con el precio del petróleo está por las nubes, las finanzas del estado ecuatoriano están bastante por encima de sus previsiones. ¿Arruinar sus vidas es necesario para la revolución ciudadana? 

UNA MAÑANA DE ANIMACIÓN COMUNITARIA

Sonia, nuestra anfitriona, nos propuso realizar una animación comunitaria el día siguiente y la voz se corrió rápidamente por la aldea. El domingo reunimos unos cien niños, niñas, hombres y mujeres y los pusimos a jugar. Fue muy divertido: miraba a mi alrededor y no podía creerlo: ¡qué manera de reír! 







¡DESPUÉS DE OCHO AÑOS, REGRESAMOS A ESMERALDAS!

El martes dejamos el Cayapa y regresamos a Esmeraldas. Después de 8 años la ciudad estaba totalmente transformada y nada estaba donde yo lo recordaba. 

Mi primera casa se ha convertido en una clínica y los pacientes sentaban en lo que antes era mi cocina. Mi segunda casa ahora es un comedor. Visité algunas amigas y amigos: Piedad con su bella familia nos hospedó en su casa, Fany y sus niñas (quienes ahora son madres adolescentes) y Mauro. 

Ernesto, el Alcalde, nos invitó a saludarlo y nos encontramos en el medio de una rueda de prensa para la firma de un convenio con el PMA. Durante el almuerzo se la pasó acusando al presidente de corrupto y drogadicto. jejejeje 



Sin embargo Esmeraldas sigue siendo el mismo descontrol y me volví a sentir como en casa. La visita me sirvió para echar de menos a Byron, Willy, el Chino y mis compañeras italianas, mis mejores amigos y amigas en esa época, quienes ahora por motivos diferentes ya no estaban allí.

TORRETANOS EN MUISNE

Otra linda semana la pasamos en la casa de Cristian en Muisne. Cristian es un amigo de nuestro pueblo, Ancona. Es más, es de nuestro barrio: Torrette. Desde hace unos 10 años vive en Esmeraldas, está casado con Edith una hermosa mujer costeña y tienen una hija y un hijo. No es cualquier cosa estar a 9.000 kilómetros de la casa y poder recordar las personas con quienes jugabas cuando eras niño. ¡Gracias Cristian!








 El último día estuvimos en la playa de Mompiche, también muy diferente de como era antes pero todavía bien linda.



Y mientras Ana estaba llegando a Argentina nosotros nos despedimos de la costa esmeraldeña. Por suerte sabía que iba a encontrar muchos cambios y estaba preparada psicológicamente. Pero es cierto que los regresos son toda una sorpresa!  A propósito... unas fotos del regreso de Ana y su fiesta de cumpleaños/ bienvenida:






Agradecimientos: al Cecomet y especialmente a Rosanna y Mariella, por las emociones que nos regalaron al darnos la posibilidad de actuar en Borbón y por el importante trabajo medico que hacen en las comunidades al norte de Esmeraldas.  A Maira y Sonia, religiosas combonianas por la invitación a su casa, las ricas comidas, las charlas y sobre todo porque son las primeras religiosas que conozco que se pusieron una nariz de payaza! A Piedad y su familia por compartir su vida cotidiana y su casa con nosotros. A Ernesto Estupiñan por recibirme con cariño como “la oveja perdida” y hacerme sentir otra vez parte de la Ilustre Municipalidad de Esmeraldas. A Fany y Mauro por partir un melón, un coco y sacar anécdotas escondidas en neuronas que creía difuntas. A Cristian y Edith por la linda semana que pasamos juntos.


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